
Hoy no estoy bien: mi mente está desordenada y mi alma anda vagabunda.
¿Qué es el amor? No lo sé, pero ya habemos algunos que coincidimos en que es agotador.
Quiero estar tapada hasta la nariz, mirando el mar y leyendo. Quiero amortajarme entre las páginas de cualquier libro. Y quiero hacerlo en secreto.
Hoy no quiero hablar: más bien, quiero permanecer muda y sólo escuchar. Lo que dicen las bocas y lo que dicen las palabras que me llegan de tantas y tantas partes.
Quisiera tener calor y estirarme largo y acurrucarme para sentir que la longitud de esta tarde se evapora.
Hoy no quiero miradas: sólo quiero observar. Los sonidos, los vocablos, los vistazos, los silencios, las sutilezas. No quiero mentiras: sólo quiero la verdad, en blanco y negro, sin eufemismos.
Quiero sentir que me quedo en off y que no importa.
Hoy no quiero explicaciones: quiero que lo que sea, sea de verdad. Y lo que no debe ser, no se convierta ni en ilusión ni en una mentira piadosa.





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