Diario de Separación - día16, madrugada

MISSING YOU

Escribo a esta hora de ojos cerrados, respiración acompasada, mente plana, vida ausente.  Pasaron cuatro, cinco días de una cierta ansiedad esperanzada en que al volver a encontrarnos algo pasaría (¡¡¡¡¿¿¿QUÉ???!!!!) que permitiría que todo nuestro engranaje volvería a ponerse en acción.  Pero no, no fue así.

Lavé hasta los platos, pero sabía, sabía que algo iba a estar mal.

Te pido que compres una Coca Cola, yo me preocupé de dejar tus cosas y lo mínimo sería que dejaras bebidas compradas.

Sabía, sabía…

Lo mínimo, lo mínimo…

Ya no sabemos nada:  ni lo máximo, ni lo intermedio ni menos lo mínimo.  No nos conocemos.  Nuestras reacciones nos dejan desconcertados, con la boca abierta, incapaces de creer lo que nos pasa cuando al vernos todo es infierno y mientras fantaseamos en la lejanía somos ternura y necesidad.

Te vas, salgo a hacer la compra semanal del supermercado, lloro, no puedo imaginar qué haces.  Vuelvo, ordeno, llamas y haces una pregunta pelotuda, te corto, me quedo helada.  Incapacitada.

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar