Diario de Separación, día 21

one moment

Un instante:  acezantes, ambos, el placer, la pasión, nada de palabras, ni una mirada; en pausa, detenidos en el tiempo de un tic-tac que marca la distancia, que nos recuerda que un instante no alcanza para vivir el día a día. 

Estas horas de estar sin el otro han sido secas, frías, miserables.  Me han dejado incapaz de tomar decisiones o de no tomarlas.  Es más:  no sé lo que entiendo y tampoco lo que no entiendo.

Trato de soltar las amarras... pero los hijos, la fruta y la verdura, el entrenamiento de atletismo, el cierre que hay que camibarle al pantalón, pedir el gas para las estufas... y repaso mis peros y son estupideces que me rodean porque las dejé apoderarse de mis riendas, como si hubiera una fuerza invisible ordenando mi vida... y tú ya no estás.

Tengo pena.

Rabia.

Miedo y ansiedad.

Me gustaría tener amnesia y poder decir, empiezo de nuevo... de nuevo chica, desde mi útero materno, pasando por la infancia, la adolescencia, la adulto joven y la madurez de hoy... y de nuevo termino aquí, pensando en tí, aunque sabiéndonos perdidos el uno del otro.

PS:  Fue un error.  La debilidad de la piel nos traicionó y ahora no nos atrevemos ni siquiera a mirarnos.

El olvido es un facultad de la memoria, la más útil y también la más peligrosa.

Que llegue si ha de llegar, sino, busquemos una pala y echemos tierra para más tarde sembrar ahí mismo donde nos dolió.

Saludos,

M

Lihn dijo " nada se pierde con vivir; ensaya" y yo te digo nada se pierde con ensayar.

Quizás entre ensayo y dolor, logres palear la tierra y sembrar un hermoso castaño. ( Ay! cómo amo los castaños!)

Saludos!

M

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar